Tuya Aurea

Tuya Aurea
2do.Premio Miyamoto 2005

Juniperus scuamata

Juniperus scuamata
3er.Premio Miyamoto 2005

viernes, 12 de noviembre de 2010

LA PAMPA, EL OMBÚ... EL BONSÁI


El mundo entero cuando escucha Argentina piensa en Diego Maradona y en la Pampa. Al menos eso era hasta hace unos años...Imaginar la pampa sin ombú, no sería Argentina. El ombú es parte de la identidad nacional junto con el ceibo y querer cultivarlo como bonsái es un desafío que todos queremos conseguir. Lo mismo ocurre con el palo borracho, el algarrobo o el quebracho y otras tantas autóctonas más.
Hoy nos ocupa el ombú y para ello es bueno conocerlo como especie para saber como puede funcionar en el cultivo como bonsái.

Phytolacca dioica, el ombú o bellasombra, es una planta arborescente nativa de las Pampas argentinas y uruguayas. Pese a su tronco grueso y su gran porte (alcanza una altura de 10 a 15 m, con una amplia copa y grandes raíces visibles) es discutido si es un árbol, un arbusto o una hierba gigante; quienes científicamente aducen que es una hierba gigante resaltan principalmente la curiosas características de su tallo, bastante húmedo y verde sin notorios anillos de corteza: de madera esponjosa y blanda (la madera de ombú a no ser que esté muy desecada no sirve para hacer leña de fogones ni para tallas de carpintería, contiene grandes cantidades de agua, lo que le permite sobrevivir en el entorno de escasas lluvias de la pampa seca. Crece rápidamente, y es inmune a buena parte de los insectos que depredan las hojas de la flora pampeana gracias a su savia tóxica. Su nombre es una voz guaraní que significa sombra o bulto oscuro.





Pese a ser de una madera de características "herbáceas" el ombú ha tenido y mantiene grandes utilidades para el ser humano en la región de la llanura pampeana: sirve de refugio (especialmente de día como "sombra" para el descanso) ante jornadas muy calurosas o en temporales y "avenidas" (grandes crecidas de aguas); su sombra mantiene la humedad superficial del suelo adyacente y sirve de hito, mojón o señal para situar distancias y territorios en la planísima llanura de la Pampa húmeda.



Las hojas del ombú son de forma elíptica y buen tamaño, hasta 20 cm de largo, de color verde oscuro brillante (más claro en el revés). Aparecen alternas, al cabo de un pecíolo de escasa longitud. Las flores son dioicas, y aparecen en racimos terminales de color blanquecino. Su fruto es una baya de color amarillento, pardo claro en la madurez, que contiene semillas ovoides de unos 3 mm de largo y color negro brillante.
Generalmente se desarrollan como especímenes aislados, aunque algunas veces se han encontrado agrupaciones importantes de esta especie, como en la llamada "Isla de los ombúes" en el Cerro Arequita, Lavalleja y el "Bosque de ombúes", situado en Rocha, Uruguay, el cual es único en el mundo por su tamaño (extendiéndose por una franja de 20 km). Hoy día hay pocos ejemplares silvestres. Es fácil encontrar referencias al ombú dentro del folclore rioplatense y en la tradición gauchesca. Su amplia copa servía de sombra a los viajeros durante las horas de sol más intenso, ganándole el mote de amigo del gaucho y su respeto. Dentro de la poesía gauchesca, uno de las obras donde el ombú toma un rol predominante es Santos Vega de Rafael Obligado.





Las autóctonas tienen su encanto pero también es un desafío ya que los aficionados, en general, no hemos tomado el compromiso real de tratar seriamente con estas especies. También es verdad que tienen sus particularidades, pero hay que intentar. Si España ha desarrollado un estilo propio con el olivo, el Caribe con sus autóctonas porque nosotros con el ombú?
Sencillamente muestro uno de tantos ejemplos que hay y algunas consideraciones.
A mi entender el ombú es una especie para trabajar en bonsái medianos y grandes, allí desarrolla todas sus cualidades. El ejemplo que te muestro es de un árbol de unos 70 cm de alto y con un nebari de 30cm. La idea es ver como se desarrolla la etapa de formación estructural del bonsái. El bonsái es un camino, a veces largo, a veces más corto pero siempre muy dinámico y con posibilidades de corregir los errores. Este trabajo quizás te ayude a acortar un poco ese camino. Lo divido en etapas para que sea más sencillo para mí explicarlo. Espero te sirva...
1- PERIODO DE RECUPERACIÓN

Muy parecido ha esto era el material de inicio que compré en un vivero. Un buen tocón con yemas fuertes saliendo del extremo del corte. (foto de Portal Bonsái)



Es importante destacar que esta variedad tiene un fuerte crecimiento apical en los primeros años de vida, el árbol busca altura y profundidad por una buena raíz pivotante que le da equilibrio.



Cuando se recupera un material de estas características y se eliminan los extremos del tallo y raíz principales en la época del año adecuada, como ser principios de primavera, el resultado de enrraizamiento en general es bueno. El objetivo se lograr que en un par de años el sistema radicular se regenere en raicillas finas y largas. Este periodo lo desarrollé en macetas comunes.


-ejemplar recuperado de Andrés Bainotti, miembro de la escuela-

Es recomendable que el periodo de recuperación del ejemplar sea en un contenedor con sustrato bien drenado para que desarrolle un sistema radicular fibroso y numeroso, de esa manera controlamos que la raíz pivotante no se forme nuevamente. En resumen: en esta etapa el objetivo es la formación de un buen sistema radicular e iniciar la formulación de las primeras yemas, si es posible.

2- PERIODO DE FORMACIÓN EN TIERRA

Luego del periodo de recuperación que suele ser de un año, es aconsejable generar el periodo de desarrollo de la estructura básica en tierra, en el suelo, en el jardín. De no contar con esa posibilidad utilizar un contenedor de cultivo bien, bien, bien....GRAAANDE. No es lo mismo pero bueno...El cultivo en tierra activa al ombú, como despertar a un elefante. En dos o tres años se logra el triple o el cuádruple del tamaño original. Además te permite generar y ENGORDAR las primeras ramas, difícil de lograr en cultivo en contenedores o en macetas de bonsái debido a esto que tanto le gusta al ombú a crecer por su ápice.

Esta es una etapa de mucho vigor en donde es recomendable dejar crecer las ramas bajas y el ápice y así lograr conicidad. Además permite la recuperación de cortes drástico que deben hacerse, en lo posible, en forma bien plana y horizontal, calculando un centímetro más por la retracción del tejido. Es recomendable cuando se cultiva en tierra, antes de la primavera, con una pala puntear una circunferencia del diámetro de la copa del árbol para cortar las raíces que se disparan a los laterales, solo eso. Así, además, generamos más raíces finas desde el nebari.



Si bien se ve un corte muy drástico, es increíble la recuperación que tienen cuando crecen los brotes laterales. Lo que sigue es muy sencillo. Dejar crecer los brotes lo necesario hasta alcanzar el grosor, utilizar tensores para dar la inclinación necesaria a la futura rama. Desfoliar en forma permanente toda la rama dejando solo un par en las yemas terminales. Esto permite dos cosas. 1ro. llevar todo el vigor al extremo de la rama a engordar o a formar y 2do. permitir el paso del sol y aire en el interior del árbol activando la yemas internas.





Aquí se puede ver varias cosas: ramas creciendo formando el futuro ápice del árbol. Los tensores que son simples hilos de algodón. El desfoliado de las ramas en formación y algunas cicatrices de ramas de sacrificio obligatorias, que fueron eliminadas de cuajo (no por Cujó) por la famosa caída de granizo del año 2005... Volver a empezar... (como canta Lerner)
El trabajo en tierra tiene muchas virtudes y más con una especie como el ombú, pero es muy importante saber concentrar la fuerza de brotación en las zonas bajas del árbol, pinzando fuertemente el tercio superior y dejado engrosar lo que sería la primera y segunda rama ya que en macetas de cultivo es difícil que estas alcancen el desarrolla que necesitamos.
Cuanto cultivo en tierra? Depende de las dimensiones a las que quiero llevar el árbol. En este caso hicieron falta 3 años.


Una cosa. En este periodo el ombú generará una nueva raíz pivotante fuerte. Como en el periodo de recuperación lo hicimos en maceta de cultivo se ha generado un cepellón fibroso, asique en el momento de levantar del suelo el árbol y cortar esta nueva pivotante, habrá quedado un buen resto de raíces fibrosas de aquel momento. Una cosa que hice y dio buen resultado fue colocar una pequeña loza de cemento en el fondo del hoyo donde plante el árbol para evitar que la pivotante se escape para el fondo. El grosor del tronco árbol en estos 3 años aumentó de 20 cm. que tenía a 35cm.


En resumen: el periodo de formación en tierra nos permite. Aumentar la altura y el grosor del tronco y las ramas. Conformar la estructura básica del árbol y cerrar los cortes drásticos.

Para ello: utilizar tensores para doblar las ramas cuando son tiernas, desfoliar hasta el extremo de las ramas cada vez que sea necesario (hasta 3 o 4 veces en el periodo de crecimiento) y controlar el vigor del tercio superior del árbol para lograr el desarrollo de las ramas bajas.


3- PERIODO DE FORMULACIÓN EN MACETA DE BONSÁI.


Luego de dos años en maceta de bonsái se llego a esta situación (y ya van 5 años...)


Se puede ver un árbol más o menos formado con algunas marcas del granizo caído de los dos años anteriores, también se ven las marcas en la pared....y otros defectos.



Se determina un cambio de frente para mejorar al nebari, aunque hay una marca muy profunda en el tronco, la primera rama de la izquierda si bien queda un poco más arriba está mejor posicionada. El hueco en el tronco fue producto de una necrosis o muerte del tejido. Esto suele pasar en la naturaleza por efectos del sol o exceso de agua. Para curar esa herida hay que llegar con una gubia hasta la madera sana de color blanca. Luego pasar MasticPoda. Estas zonas muertas muchas veces no se ven a simple vista ya que ocurre detrás de la delgada corteza. Cuando uno palpa esta zona con los dedos se siente esponjosa y no dura como debería estar. Por eso es importante la inspección del árbol sobre todo en verano.








Para mejorar el nebari, se elimina la raíz que cruzaba por arriba . Desde esta nueva visión del nebari y observando la nueva disposición del árbol decido encarar un remodelado para bajar la altura utilizando como nuevo ápice con una rama medianamente formada que salía en el lugar justo. Para esto decido realizar un trasplante a un contenedor de entrenamiento para mejorar el aspecto general del árbol.
Conclusión. El periodo de formación en maceta sirvió para entrenar el sistema radicular y lograr ramificación secundaria.... y descubrir errores!!!




Estado de las raíces en el momento del trasplante. Se utilizó un sustrato de ladillo molido y materia orgánica en proporción 70-30.



4- PERIODO DE REMODULACIÓN


El objetivo de la remodelación es:
-mejorar el nebari.
-adecuar la posición de plantado para mejorar la ubicación de las ramas principales, el movimiento general del tronco y la ubicación del nuevo ápice.
-bajar la altura general del árbol.
-cultivo intensivo para engrosar ramas, generar nuevas y desarrollar el nuevo ápice.
Para encarar esta remodelación se espera la época de trasplantes que es en primavera, es decir que se hará un trabajo integral de remodelación con traspalnte incluido.Para ello se procede a desfoliar completamente el árbol para ver la estructura general, de ello surgen otras correcciones a tener en cuenta en su momento.



NUEVO FRENTE

a) Cambio de frente. Ahora la espalda del árbol pasa a ser el frente. Con ello mejoramos sustancialmente el nebari, se elimina una raíz gruesa que pasa por arriba de otra. Se logra un nebari más radial y un tachiagari mas interesante por el hueco que queda mas al frente.


SE ELIMINÓ LA RAÍZ QUE PASA POR ARRIBA

b)Al cambiar el frente y levemente el ángulo de plantado la primera rama de la izquierda queda mejor posicionada, la de la derecha queda justo por arriba del uro del tronco. Estas dos ramas necesitan más proyección. El tronco se presenta más dinámico.
c) Se decide con este frente bajar la altura general del árbol para compactarlo un poco más. Para reemplazar el ápice se decide utilizar una rama ya formada que sale hacia el frente. Se eliminan unos 2o cm. del antiguo ápice con un corte drástico justo por arriba de esta rama.


CORTE Y REEMPLAZO DEL NUEVO ÁPICE




Aquí hay una vista del árbol en el momento del trasplante. Si bien no es el frente se puede ver un árbol mucho más compacto, con un nebari y tachiagari más interesante.

d) Cultivo intensivo. El objetivo de esta etapa es lograr que las ramas bajas desarrollen más en tamaño y grosor ya que si las comparamos con las de la parte superior son muy parecidas. Además debemos lograr que cierren las viejas heridas y el nuevo ápice se desarrolle. Lograr que este ombú se extienda hacia los laterales " para que de sombra al caminante". Para ello se construye un cajón de entrenamiento amplio y se utiliza una mezcla de lava volcánica y un poco de mantillo y resaca. Un suelo bien drenado. Luego se abonara generosamente durante todo el periodo de crecimiento para generar abundates brotes y ramas nuevas.

Aquí está la nueva formación del árbol luego de un año. Las ramas del ápice estan tomando forma. Hay que equilibrar la brotación y desarrollo de las ramas inferiores .



Una vista laterial derecha. Se utilizan tensores para posicionar las ramas y desarrollen. No se pueden alambrar devido a que la corteza es muy fina y no posee madera en los tejidos.



Vista izquierda. Como se ve, se aplica desfoliación 3 o 4 veces durante el periodo de crecimiento para estimular la formacion de ramificación fina y los brotes nuevos se disparen y engorden. Es importante abonar bien con fertilizante organico y aplicar tambien fertilizante foliar con microelementos tipo Nuquifol, una vez por semana o cada 10 dias.

Se ve la formación dinamica del nuevo ápice. En la desfoliación se dejan el último par de hojas.



Luego de 15 días de la desfoliación este es el resultado.


En resumen en el cultivo intensivo del ombú como bonsái requiere de:
-contenedor amplio o directamente en la tierra.
-un suelo bien drenado y que no retenga mucha humedad.
-desfoliar el árbol dejando el último par de hojas para favorecer la brotación general. Repetir el procedimiento 3 o 4 veces en el periodo de crecimiento.
-abonar a conciencia para no agotar el árbol.
-no alambrar y utilizar tensores para hubicar las ramas.
Desarrollar un bonsái de ombú requiere de mucho trabajo, muchas veces parece que el árbol te gana en el tiempo por la velocidad de crecimiento, hay que estar muy atentos a otros factores como el riego y a los gusanos que hacen nidos en las hojas y además se las comen. El exceso de riego puede llegar a podrir las hojas y parte del tronco en forma irreversible. Yo cometí varios errores hasta que me di cuenta como trabajarlo, seguramente ya tendria un árbol formado en su maceta de bonsái... no importa, todo llega. Este proceso completo llevo 7 años, hasta ahora. Partiendo de un tocón de 40 cm. de alto y un nebari de 20 cm.

Luego de la remodelación quedo con una altura de 75cm, un nebari de 35 cm. y una estructura basica importante...Aún falta un camino que recorrer.

Es un anhelo que dentro de unos años podamos tener nuestro propio estilo de bonsái...


Ombú de la coleccion de Bonsái Wu




Bosque de ombú, colección Sergio Luciani